Diversos estudios recientes respaldan la importancia de las competencias digitales en el
ámbito sanitario. Un informe de la Organización Mundial de la Salud (WHO, 2021)
establece que el desarrollo de capacidades digitales del personal constituye uno de los
pilares para implementar exitosamente la estrategia global de salud digital. De manera
similar, la Organización Panamericana de la Salud (OPS, 2023) destaca que la
transformación digital requiere fortalecer las competencias tecnológicas de los
trabajadores sanitarios para mejorar la calidad, seguridad y continuidad asistencial en la
Región de las Américas.
En el ámbito empírico, van Kessel et al. (2022) realizaron una revisión sistemática que
evidenció importantes brechas en las competencias digitales de los profesionales de salud,
señalando que estas limitaciones afectan la adopción efectiva de tecnologías sanitarias y
la prestación de servicios. Asimismo, Nazeha et al. (2020) identificaron que el dominio
de herramientas digitales favorece la eficiencia clínica, la comunicación interdisciplinaria
y la seguridad del paciente, reduciendo errores asociados al manejo de la información.
Por su parte, Car et al. (2021) concluyeron que el fortalecimiento de la alfabetización
digital del personal sanitario mejora la implementación de intervenciones digitales y
optimiza la experiencia del usuario dentro de los servicios de salud. Finalmente, Topol
(2024) sostiene que el futuro de la medicina dependerá no solo de la disponibilidad de
tecnologías avanzadas, sino también de la capacidad de los profesionales para integrarlas
de manera ética, segura y centrada en el paciente.
La investigación se fundamenta en la Teoría de la Difusión de las Innovaciones
propuesta por Rogers (2003), ampliamente utilizada para explicar la adopción de nuevas
tecnologías en las organizaciones. Esta teoría plantea que la incorporación exitosa de una
innovación depende de factores como el conocimiento, la percepción de utilidad, la
compatibilidad con las actividades habituales y las capacidades de quienes la utilizan. En
el contexto sanitario, las competencias digitales representan el conjunto de
conocimientos, habilidades y actitudes que facilitan la adopción efectiva de tecnologías
de información y comunicación, favoreciendo mejoras en los procesos asistenciales y, en
consecuencia, en la calidad de la atención. La vigencia de este marco conceptual ha sido
reafirmada por investigaciones recientes sobre transformación digital en salud, las cuales
destacan que la capacitación continua y el desarrollo de competencias son determinantes
para consolidar la innovación tecnológica en los sistemas sanitarios (WHO, 2021; OPS,
2023).
A pesar de los avances observados en la digitalización de los servicios de salud, persisten
diferencias significativas en el nivel de competencias digitales entre los profesionales
sanitarios, lo que puede limitar el aprovechamiento de las tecnologías disponibles y
afectar la calidad de la atención brindada. En este contexto, resulta pertinente generar
evidencia que permita comprender cómo las competencias digitales influyen en la calidad
asistencial percibida, aportando información útil para el diseño de estrategias de
formación continua y fortalecimiento institucional.